Casa del Partido Colorado

César Batlle Pacheco

En octubre de 1941, después de una campaña de recolección de fondos entre adherentes batllistas, se iniciaron los trabajos de reciclado de una antigua casa ubicada en la actual calle Andrés Martínez Trueba Nº 1271. Nacía la “Casa del Partido”.

César Batlle Pacheco fue el abanderado de la adquisición de ese inmueble, escriturándose a su nombre, en forma definitiva, la compraventa el 8 de octubre de 1942 ante el Esc. Jorge Carbonell. Luego se sumarían los inmuebles que dan a las calles San José y Soriano.

A lo largo de más de siete décadas los muros de la “Casa del Partido” fueron testigos de históricas jornadas en que el pueblo uruguayo expresó sus anhelos de libertad y justicia social, manifestando su preferencia por la colectividad fundada por Fructuoso Rivera y renovada por José Batlle y Ordóñez.

Albergando actividades partidarias, culturales e incluso deportivas, la “Casa del Partido” fue mucho más que una sede partidaria. Se transformó en centro de referencia social para venerar la memoria de las personalidades y los mártires partidarios; fue refugio de libertad para demócratas de Europa y América que sufrían persecución y exilio; la mujer encontró la tribuna donde expresar sus deseos de participación; la juventud disfrutó de actividades deportivas en su recordado gimnasio; recibió la visita de estudiosos de nuestra historia y de escritores insignes como el actual Premio Nobel Mario Vargas Llosa.

En sus salas, con pasión y desinterés personal, mujeres y hombres con vocación de servicio público participaron de los debates partidarios de los cuarenta y cincuenta; de la defensa de las instituciones democráticas ante la violencia política de los años sesenta; y de la conmovedora alegría popular de 1984, cuando el Partido Colorado lograba “El Cambio en Paz”, que reencausó al país por la senda del respeto a las instituciones republicanas.

Las primeras asambleas en la Casa del Partido, año 1941
El Comité Ejecutivo Nacional al Restablecerse la Democracia en 1985

“Las jornadas históricas se sucedieron en la Casa del Partido Colorado. Los años fueron acumulando reuniones, asambleas, campañas electorales, festejos y días amargos. La estructura edilicia también registró el paso del tiempo, obligando a una reparación amplia y urgente. Los trabajos ya se iniciaron, y se desarrollan sin que la actividad partidaria deba abandonar el edificio. Es que sobre ese terreno, entre esas paredes, la historia no puede detenerse”, recordaba el diario “El Día” con motivo de las obras de recuperación edilicia llevadas a cabo en 1986.

En el año 2010, acompañando la renovación partidaria, nuevamente se encararon importantes obras de recuperación edilicia, buscando resaltar los aspectos arquitectónicos más hermosos del edificio y, paralelamente, recrear un ambiente físico funcional adecuado para el desarrollo de las distintas actividades partidarias.

Entrada de la Casa del Partido

Se ingresa a la Casa del Partido Colorado a través de una señorial entrada en mármoles nobles construida a finales del siglo XIX y de dos puertas cancel de época con cristales finamente tallados. A través de ella se accede a un patio, bajo una gran claraboya, con un hermoso pavimento en damero blanco y negro de mármol, delimitado por hermosas columnas de acero torneadas.

Áreas administrativas y de reunión rodean a este patio, que da acceso a la sala de sesiones del Comité Ejecutivo Nacional. A través de la circulación lateral se accede a otro patio menor que hace las veces de antesala a la histórica Sala de la Convención, la que se ilumina simbólicamente con la histórica máxima de José Batlle y Ordóñez: “La historia de las asambleas es la historia de la libertad”.

La “Casa del Partido” se suma a las actividades del “Día del Patrimonio” mostrando con orgullo su acervo arquitectónico, de pinturas, estatuaria, mobiliario y de documentación político partidaria, que testimonian el compromiso indeclinable de la colectividad colorado con la República por casi dos siglos.

Los orígenes históricos del edificio.

El Esc. Francisco Araúcho, como representante del Supremo Gobierno de la República, en 1833 autorizó la salida fiscal del solar de la actual casa partidaria siendo adquirido por María Corbella.

En 1836, mientras nacían las divisas coloradas y blancas, dicho terreno fue comprado por Ramón Massini, heredándolo a su muerte su hija Dolores y luego su nieta Flora Grenfell Massini de Haigh en 1871. María Engracia Parker compró dicho solar en 1882, y lo vendió al año a Adolfo Nubeel, quién construirá el primer edificio del cual se tienen noticias. Por ejecución hipotecaria el inmueble pasó a propiedad de Antonio Agustini en 1893, y luego a su hijo Antonio S. Agustini.

En 1905 siendo José Batlle y Ordóñez Presidente de la República, Casimira Chavarria de Cordero y su hija Josefina compran el inmueble que será definitivamente adquirido por César Batlle Pacheco en 1942, disponiendo que a su muerte se legara “al sublema Batllismo de Partido Colorado, los inmuebles situados entre las calles Soriano, Vázquez, San José y Médanos”.

Plano del Edificio Original, año 1905