Tengo el agrado de acercarme nuevamente a ustedes a través de estas líneas, que pretenden ser un breve resumen de mi gestión en el Banco de Seguros del Estado, durante el año que está culminando.

Desde que llegué a la institución, junto a mi equipo, procuramos desarrollar una gestión que ponga al Banco como una empresa pública modelo para todos los uruguayos. Para ello nos hemos centrado en tres ideas fundamentales: el compromiso, la cercanía y la propuesta, todas integradas bajo la función de contralor, eje transversal de mi gestión.

Bajo estos pilares, durante este año he continuado las recorridas a las fuerzas productivas tanto en Montevideo como en el interior del país. Sucursales, agencias y asociaciones de corredores, han sido visitadas nuevamente con la intención de escuchar sus problemáticas, expectativas y propuestas.

Estuve presente en el corazón del país productivo, visitando diversas ferias y exposiciones agroindustriales donde el Banco de Seguros tiene presencia. Así visité la Expo Activa en Soriano, la Expo Melilla y la Exposición Rural del Prado, siempre atento a los planteos y necesidades de aquellos que hacen mover el Uruguay.

Buscando defender la solidez patrimonial y financiera de la institución, cuando nada se hablaba públicamente, alerté sobre la imperiosa necesidad de que, a nivel gubernamental, se encontrara una pronta solución al negocio de vida previsional, que a noviembre le había generado a la institución un pérdida de 70 millones de dólares.

Como expresé en su momento, y sigo afirmando, éste es un tema en el que le va la vida al país y a las futuras generaciones, que se ha transformado en una verdadera “espada de Damocles” para el Banco de Seguros.

En esta misma línea de acción, informé a mediados de año sobre la falta de controles por parte de las intendencias y del Ministerio del Interior, a la fiscalización del Seguro Obligatorio de Automotores (SOA).  En tal sentido envié tres cartas, una al Intendente de Montevideo, otra al presidente del Congreso Nacional de Intendentes y una al Ministro del Interior, para solicitarles que cumplan con la ley 18.412, de creación de dicho seguro.

Pero como expresé anteriormente, no sólo me limité a controlar y a advertir, sino que brindé propuestas que considero interesantes para la institución y para la sociedad en general.

En este marco y ante la recurrente ola de agresiones sufridas por docentes en estos últimos tiempos, propuse la creación de un seguro, cuyo cometido sea brindar una cobertura que los asista ante lesiones sufridas en el ejercicio de su profesión, no sólo por agresiones físicas, sino también por accidentes personales.

¡Reafirmando mi compromiso con la gestión y el contralor de ésta institución, les deseo un feliz 2018 y los invito a brindar por el cumplimiento de nuestros objetivos!

Montevideo, diciembre 2017

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