Amparada en las facultades que me confiere el artículo 155 del Reglamento de la Cámara de Representantes, solicito se curse la presente exposición escrita al Ministerio de Educación y Cultura y a la ANEP.

El año pasado solicité, se nos brindara información sobre la aplicación práctica de la resolución que aprobara el CODICEN por la cual dispuso la conformación, en cada Consejo, de una Unidad de Validación de Conocimientos (denominadas UVC).

Nos interesaba saber detalles al respecto y es así que preguntamos concretamente qué contenido tendría esa “validación de estudios proyectada y aprobada”, cuál era su fundamento y qué objetivo se buscaba. Preguntamos si la validación de conocimientos dispuesta tendría como base la oferta formal existente a nivel público: cómo se proyectaría esa validación, atendiendo a que en la resolución se hace referencia a los perfiles de egreso definidos para cada nivel educativo y si éstos se asociaban a los planes formales de estudios impartidos a la fecha. Preguntamos sobre qué criterios se haría la validación: mesas examinadoras en todo el país, a distancia, mediante uso de la tecnología instalada en los centros educativos, si se haría por asignatura, entre otras inquietudes.

Quisimos saber qué REPAG se aplicaría; cuáles eran las diferencias y similitudes con los Programas de Alfabetización del Consejo Inicial de Educación Primaria y qué acciones se llevaron a cabo en el Consejo de Educación Técnico Profesional;  preguntamos si habría similitud con el Programa RUMBO de UTU; sobre la coordinación que existe al respecto entre los diversos Consejos y su articulación con el CODICEN; si se podría acceder a la validación aun cuando no se tuviera aprobada ninguna materia o año de educación formal y qué ubicación tienen estas  Unidades de Validación de Conocimiento en la estructura orgánica.

La gran mayoría de esas preguntas quedaron sin respuesta clara, concreta, dejándonos con la sensación que todo se instrumentará sobre la marcha, improvisando. Como ha sido de estilo en las respuestas que nos brindan las autoridades de la educación, una vez más, se nos remitieron 33 hojas vacías de contenido, y que sólo hacen a la tramitación que cumple el expediente electrónico. La respuesta final se limitó a una página donde la Inspección Técnica poco y nada aclara a las dudas planteadas y donde se nos dice que “de acuerdo al Plan de Acciones para el año 2017 está prevista que la UVC comience a funcionar a partir del año lectivo 2018”. 

Ante la falta de respuesta insistimos y solicitamos al CODICEN que nos informara sobre su conocimiento de los antecedentes que precedieron al dictado del acto administrativo y sobre los asesoramientos técnicos que se vertieron al respecto, así como si hubo oposición docente a lo dispuesto por la resolución del CES, para saber en qué argumentos se manejaron.

Con la esperanza de contar con información en el futuro es que cursamos la presente exposición y aguardamos las respuestas.

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