La viceministra de Relaciones Exteriores, Carolina Ache, dialogó con LA REPÚBLICA acerca del dispositivo puesto en marcha para evacuar a dos uruguayas de Afganistán y dijo que «fue un trabajo excelente de Cancillería». «Estamos muy orgullosos del profesionalismo de los funcionarios diplomáticos del ministerio. Fue el Cónsul uruguayo en Irán, Carlos Sgarbi Von Steinmann, quién nos dio la noticia. Después hubo un trabajo muy grande de la Dirección de Política en el ministerio y del embajador en Alemania, Gabriel Bellón», afirmó, en relación al rescate de Maylín Tourn y Noemí Schur, quienes se encontraban realizando trabajos humanitarios en Afganistán desde 2008 para la organización no gubernamental, Shelter Now International, comprendiendo funciones de gestión de emergencia, desarrollo social, entre otras actividades.
Ache también se refirió al procedimiento efectuado por Cancillería uruguaya y la Fuerza Aérea Alemana que, señaló, debió hacerse en la más «extrema reserva» por razones de seguridad. «Eso fue un escollo importante, que se pudo lograr de muy buena manera porque no se sabía qué podía pasar si la información trascendía. También en esa cuestión hubo mucha profesionalidad. Estamos muy conformes, contentos y muy agradecidos con el gobierno alemán; las ciudadanas uruguayas fueron evacuadas en el primer vuelo con estas características», agregó.
Acerca del monitoreo de la situación por parte del gobierno uruguayo, la jerarca del ministerio de Relaciones Exteriores, aseveró que «Uruguay fue controlando la situación mediante el Cónsul uruguayo en Irán, y el Embajador uruguayo en Alemania; así como también de la Dirección de Política de Cancillería. Es difícil que las cosas no se filtren, y éramos algunas personas que estábamos enteradas y por la seguridad de las compatriotas era bueno mantener el hermetismo».
Consultada sobre si desde el ministerio se contactó a las familias de las personas varadas en Afganistán, expresó: «Nosotros le damos mucha importancia a lo que la persona manifiesta, y ellas nos hacían mucho hincapié en tener reserva y nosotros no tuvimos llamados de las familias por lo tanto, nosotros tampoco llamamos a nadie. Ellas eran quienes estaban en comunicación y podían decidir, pero en Cancillería no recibimos llamados de las familias».
En consecuencia, describió que «el rescate se hizo independientemente de la ONG Shelter Now International; fue un trabajo de la Cancillería, más allá de que ellas manifestaron que la ONG les pudo haber brindado una solución, pero la solución que tuvieron fue por el trabajo del ministerio de Relaciones Exteriores».
Embajador alemán: «Muy felices»
Por su parte, el Embajador de Alemania en Uruguay, Eugen Wollfarth, dijo a LA REPÚBLICA, que «el rescate es una muy buena noticia y estamos muy felices; el gobierno alemán en las últimas décadas realizó muchos trabajos de cooperación, también ha colaborado en el plano de las Organizaciones no gubernamentales para ayudar a la gente en distintas situaciones de precariedad : Desastres naturales de los inviernos, debilidades que se han creado por las guerras civiles como consecuencia de la invasión soviética y una situación crítica a nivel internacional. Estamos felices con el hecho de que las ciudadanas uruguayas estén a salvo».
Asimismo, Wollfarth, contó porque su país realizó el operativo de Maylín Tourn y Noemí Schur e indicó que «Shelter Now International tiene su sede en Alemania, había un contacto entre nuestros colegas, la embajada alemana en Kabul con varias ONGs que conocen muy bien Afganistán porque están desde fines de los años 80’ trabajando, no propiamente las dos ciudadanas uruguayas pero si la ONG. Al tener una sede en Alemania había contacto. Esta acción incluyó el desempeño del gobierno uruguayo que tomó contacto con la Embajada, nosotros con nuestro ministerio de Relaciones Exteriores y ellos con nuestra Fuerza Aérea que hace los vuelos de evacuación de personal alemán, empleados afganos y de ciudadanos de otros países».
En consecuencia, el representante alemán, describió que «físicamente el vuelo primario de rescate fue realizado conectando Kabul- Taskent (capital de Uzbekistán) por la Luftwaffe (Fuerza Aérea Alemana) y el vuelo entre Taskent y Frankfurt fue un vuelo civil con un avión Lufthansa, según mis conocimientos. Únicamente utilizamos los vuelos militares en zona de peligro y el resto de los vuelos se realizan con civiles, así funcionó el operativo. El aterrizaje en Alemania se concretó el miércoles 18 de agosto a las 2 de la madrugada hora local alemana, en el aeropuerto de Frankfurt. Soy consciente de que las ciudadanas uruguayas se encuentran en muy buenas manos, la sede de la ONG, está en Braunschweig, una localidad ubicada al norte de Frankfurt».
Sobre el hermetismo que fue fundamental para lograr el éxito de estas gestiones, mencionó que «se respetó en todo momento mantener en reserva la identidad de las ciudadanas, luego del operativo hasta que decidieron hacerlo público, respetamos en todo momento su deseo».
En la misma línea, LA REPÚBLICA, consultó al viceministro de Defensa Nacional, Rivera Elgue, quién destacó el operativo, pero indicó que «no le consta» que desde su cartera se mantuvo contacto con la Fuerza Aérea Alemana para monitorear la situación.
A su vez, Elgue, afirmó que en este particular fue Cancillería quién llevó adelante las gestiones para realizar el rescate.
«Amar al prójimo»
Las uruguayas rescatadas trabajaban para una ONG de índole «cristiana que brinda ayuda humanitaria».
LA REPÚBLICA intentó comunicarse con la ONG, Shelter Now International, pero no logró contactar a representantes en nuestro país de la organización.
El director de Shelter Now International, según pudo saber LA REPÚBLICA, es Georg Taubmann. Se trata de una entidad civil tiene «acento» cristiano y su principal sede se encuentra en Alemania. Su misión es brindar ayuda humanitaria en países de Medio Oriente, entre ellos Afganistán, Pakistán y el territorio del Kurdistán iraquí.
De acuerdo con la propia descripción de la ONG en sus redes sociales y página Web, la palabra «refugio» en el nombre de la organización significa literalmente «una casa, una tienda de campaña o un refugio. Surge del mandamiento de Jesús de que debemos ‘amar al prójimo’. Esto implica, además, proporcionar comida, ropa y agua potable a los pobres y necesitados, así como un techo sobre sus cabezas».







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