El subsecretario de Industria Walter Verri afirma que el ahorro es la única forma de bajar el déficit fiscal. «Hacerle ajustar el cinturón a la gente ya no es posible, por lo tanto, ajustemos el cinturón el Estado.
Hagamos más flaco al Estado», asegura. En ese sentido, para generar ahorros, entre otras medidas, se pondrán a la venta una serie de inmuebles, todos ubicados en Montevideo, propiedad de dicha secretaría Montevideo, y la rescisión del contrato de arrendamiento de otro edificio que ocupara la sede ministerial, sobre la calle Sarandí.
La idea es concentrar en un solo local a todo el Ministerio y sus reparticiones. También habló sobre la marcha de la coalición, el liderazgo del presidente Luis Lacalle Pou y de la situación del Partido Colorado tras la salida del ex canciller Ernesto Talvi.
Verri recibió a LA REPÚBLICA el miércoles, en su despacho del cuarto piso del edificio Ancap, dos días antes que se conociera la noticia de la revocación de la adjudicación de canales que había sido dispuesta en el gobierno anterior por el Poder Ejecutivo encabezado por el presidente Tabaré Vázquez, razón por la cual este tema no fue incluido en el reportaje.
Para el próximo presupuesto, el gobierno ha dispuesto un conjunto de medidas para mejorar las cuentas y abatir el gasto fiscal, como el ahorro de 15% en gastos de funcionamiento e inversiones, excluidas las partidas salariales. ¿Cómo le ha ido en este sentido al Ministerio de Industria?
Ya está prácticamente cerrado. Hemos trabajado mucho, tenemos un ahorro de 15%. Básicamente hemos bajado aquellos gastos que entendemos no son necesarios para la función.
¿Por ejemplo?
Por ejemplo, dejamos de alquilar un inmueble en 20.000 dólares por mes, que implicaban 1.200.000 dólares en el quinquenio.
¿A qué inmueble se refiere?
Es el inmueble donde estaba la sede del Ministerio básicamente, donde estuvo la ministra anterior, en la calle Sarandí, frente al Cabildo. Allí funcionó el Ministerio de Industria estos últimos cinco años. Eso costaba 20.000 dólares por mes, si usted multiplica por 60 meses, le da 1.200.000 dólares. Más o menos, porque pueden ser más meses. Hoy ya son más de 60, porque lo estamos entregando en estos días.
Allí hay un ahorro importante de 1.000.000 de dólares, 1.200.000 dólares en el quinquenio. Nuestro presupuesto tampoco es un presupuesto de realizaciones de obras, no tenemos que recortar obras. Hemos intentado no recortar aquellas políticas que creemos que son necesarias mantener. Por ejemplo, la política industrial, el desarrollo industrial.
El apoyo a las pymes, en energía; seguir teniendo aquellos planes, políticas que nos lleven a recambiar nuestra matriz energética. Uruguay ha hecho un gran esfuerzo en cambiar su matriz de generación de energía a fuentes renovables no convencionales. El año pasado, por ejemplo, el balance energético dio que el 98% de la energía que consumimos fue de energías renovables, convencionales y no convencionales.
Pero aún seguimos teniendo una dependencia precisamente a la hora de movilizarnos hacia los combustibles fósiles. Y eso es un desafío y esa política no la queremos cortar, al contrario, la queremos potenciar. Ha habido una entrega de ómnibus eléctricos hace poco, queremos continuar por este tipo de línea. Pero queremos hacerla mucho más agresiva. Otorgar las posibilidades para que la gente acceda a la movilidad eléctrica. Hacia ese tipo de políticas no hemos realizado ahorros.
¿En qué otros rubros se han hecho ahorros?
Hemos puesto a la venta todos nuestros edificios, para ver si podemos con eso generar un solo local. Porque el Ministerio está dividido en cuatro, cinco lugares y eso genera gastos.
¿Esos edificios están ubicados aquí en Montevideo?
Sí, el Ministerio no tiene desarrollo territorial, no tiene oficinas en ningún otro lugar del país, salvo en Montevideo. Pero acá en Montevideo tenemos tres edificios propios, eso genera obviamente mayor gasto, deberíamos estar en uno solo. No es fácil lograr eso. Pero bueno, vamos a tratar de lograrlo. Tenemos algunas estructuras muy viejas que tienen mucho valor y que se deben volcar –digamos- al uso público para que sean productivas para el país, como es el dique Mauá y la compañía del gas, el Gasómetro. Esperemos encontrar una solución para ellos en este período.
Hay interesados en comprarlos para desarrollar determinados proyectos. Bueno, en ese tipo de cosas pretendemos también ahorrar. También somos un Ministerio con pocos funcionarios, tenemos alrededor de 500 y 160 vacantes más o menos. No vamos a llenar todas las vacantes, ahí también hay un ahorro. Estamos convencidos de que el ahorro es la única forma de poder bajar el gasto del Estado y bajar el déficit. Acá hay dos formas, o aumentamos los impuestos o nos ajustamos el cinturón. Yo creo que hacerle ajustar el cinturón a la gente ya no es posible, por lo tanto, ajustemos el cinturón el Estado. Hagamos más flaco al Estado.
¿Esas otras tres propiedades ya se pusieron a la venta?
En el Presupuesto va a haber una autorización, ante la eventualidad de que se pueda conseguir un edificio único para todo el Ministerio. Si encontramos un edificio donde entremos todos, vamos todos para un mismo edificio. Mientras tanto, bueno, para poder lograr eso, capaz que habría que vender lo que tenemos. También tenemos la propiedad de la compañía del gas, está en reconstrucción ahora, porque es patrimonial y se estaba por caer la fachada, tenía algunos problemas en el techo. Se termina ahora en noviembre la obra.
Hay que gastar otro millón de dólares para adentro. Ahí también va a haber una autorización para vender. Después tenemos el edificio donde estaba la Ópera, que se compró en un momento, no sabemos por qué está vacío desde hace años. El edificio de la Ópera se compró a medias con el Tribunal de Cuentas. El Tribunal de Cuentas refaccionó su mitad. El Ministerio nunca lo refaccionó. Está abandonado. Ese es un edificio que también es parte de lo que nos sobra -digamos- y que genera más gastos que utilidades.
La idea es que en el Presupuesto se incluya una cláusula que autorice la venta.
Exacto, para poder administrar mejor lo que tenemos. No tener tantas propiedades sueltas, y con lo que se pueda obtener, bueno, tener otro edificio. Un edificio único. ¿Por qué?, bueno porque si tenemos tres, cuatro lugares, obviamente que vamos a generar más gastos, que si tuviéramos uno solo. Porque todo se multiplica.
El Ministerio ocupa hoy el 4° piso del Edificio de Ancap sobre la Avenida Libertador aquí en la capital.
Nosotros pasamos a ocupar todo este piso, que ya estaba ocupado por el Ministerio, pero había solamente algunas oficinas. Primeo estuvo el ministro, siempre estuvo históricamente el ministro y el subsecretario acá. Después, durante el ministerio de la ingeniera Carolina Cosse, se decidió alquilar ese edificio de la calle Sarandí por 20.000 dólares por mes.
El ministro y el subsecretario pasaron a ocupar ese lugar y acá quedaron otras oficinas. Ahora lo que hemos hecho es volver a reconstruir lo que era la estructura donde estaba el ministro y el subsecretario, volver nosotros para aquí, apretarnos un poco más, para poder caber todos en los edificios propios del Ministerio. Y así estamos, eso es parte del ahorro.
«La salida de Talvi no fue un hecho agradable, pero no afecta a la coalición»
¿Cómo está observando la marcha de este gobierno, el funcionamiento de la coalición?
La veo bien. Obviamente, en las coaliciones cada partido tiene sus particularidades, pero hemos visto un gobierno que ha avanzado en estos 6 meses, que llevamos prácticamente sin problemas en aprobar aquellas leyes que eran necesarias aprobar. No se avizora ningún problema en el funcionamiento de la coalición hacia el presupuesto quinquenal, que es una ley fundamental, podemos decir. Y creo que está funcionando muy bien, y que tiene larga vida la coalición de gobierno.
¿La ve con continuidad hacia adelante?
La veo con mucha continuidad, la veo con expectativa, veo un gobierno que está haciendo las cosas bien, veo un presidente Lacalle que está al frente del barco, liderándolo, con mano firme, llevando el timón. Y que creo que eso también es reconocido y es parte del éxito del tratamiento de la pandemia que hemos tenido. Y es parte fundamental del éxito de la gestión de un gobierno que hoy tiene una alta aceptación por parte de la gente. Por lo tanto, no veo dificultades en el futuro. Y es más, veo una coalición que va a tener una durabilidad alta, larga.
La salida de Talvi del gobierno, ¿no complica a la coalición o al partido Colorado, con la pérdida de un ministerio importante como es la Cancillería?
La salida de Talvi no fue de los hechos que uno hubiera querido, no fue un hecho agradable. Pero tampoco afecta a la coalición. Hoy estamos mirando hacia adelante sin Talvi. Ya es un hecho del pasado. Por lo tanto, si bien puede haber golpeado, sobre todo al Partido Colorado, también es cierto que hoy tenemos un partido que no se detuvo a mirar hacia atrás, sino que está mirando hacia adelante, que tiene órganos que funcionan, que tiene cargos en el gabinete que funcionan y que estamos trabajando.
No estamos pensando en instancias electorales. Talvi tomó una decisión personal y bueno, allá él. No creo que tengamos que mirar para atrás, al contrario. No lo hemos hecho, la coalición siguió funcionando, el partido rápidamente arregló su lugar en el gabinete con el Ministerio de Ambiente, y en estos días seguramente se va a incorporar Peña al Ministerio en representación del Partido Colorado. Creo que ese es el rumbo, tenemos que pensar que los partidos continúan, los hombres van a pasar siempre. Y Talvi es parte de eso ya.
¿Le preocupa que se diga que el Partido Colorado carece de liderazgo?
No creo que haya falta de liderazgo, para nada. Yo creo que el partido tenía dos líderes bien claros, uno era Talvi de su sector, hoy ya no lo es. Y el otro es el doctor Julio María Sanguinetti, que hoy está demostrando que además es el líder del partido desde la secretaría general del mismo. Ciudadanos tendrá que encontrar, cuando lo crea conveniente, su líder o su conductor. Hoy esa función la está cumpliendo Adrián Peña. Pero yo creo que el partido tiene liderazgo y la prueba está que el partido está funcionando y con fortalezas.
¿Cómo está viendo al Frente Amplio ejerciendo el rol de oposición?
Bien, con sus particularidades. Seguramente acostumbrándose a su nueva función, después de 15 años de ser gobierno. Dedicados a una campaña electoral por Montevideo, más que por otra cosa. Pero bueno, es parte del trabajo de la oposición. Ellos van a tratar de demostrar que lo nuestro no es bueno, y nosotros tendremos que demostrar que lo nuestro es muy bueno. Y la situación en una República como la nuestra, con sus fortalezas institucionales, se resuelve generalmente en el Parlamento, en discusiones, en debates, que son muy ricos muchas veces, así que no veo problemas.
¿Extraña la labor parlamentaria?
No tengo tiempo de extrañarla, porque el Ministerio es muy absorbente. Estás 10, 11, 12 horas por día trabajando. Tenemos todos los días una agenda muy completa. Son diferentes funciones, muy diferentes. Acá es muy variada, es muy amplia la diversidad de temas que abarca el Ministerio.
Combustibles: seis meses para evaluar
Respecto al tema combustibles, la ley de urgente consideración incorporó una serie de cambios importantes.
En efecto, hay muchos cambios que trajo la LUC y que seguramente va a traer después que la Comisión de expertos analice toda la cadena de distribución de combustible, de comercialización de combustible. De todas formas, creo que hay un cambio en lo que van a ser las modalidades de Ancap, de compra de petróleo por ejemplo.
Antes, la compra de petróleo se hacía a largo plazo, hoy creo que van a tener que ser más cortas en el tiempo, porque acá tienen la obligación de vender a precio de paridad de importación, de acuerdo a la ley aprobada. Eso implica ser mucho más eficiente en el manejo de los recursos y no trasladar al precio del combustible posibles ineficiencias. Hoy el precio lo va a fijar otro. En este caso también se fortalece a la Ursea, por lo tanto es la Ursea la que va a determinar el precio de paridad de importación.
Pero también va a determinar cómo va a funcionar la cadena, desde la puerta de salida de entrega de combustible hasta el surtidor. Y Ancap va a tener que ser eficiente a la hora de entregar ese combustible a la boca de salida. Por lo tanto, va a tener que administrar mucho mejor sus compras, para no quedar desfasado en el precio de paridad de importación, porque eso ya no lo va a poder trasladar al precio final del combustible. Por lo tanto, ahí hay un cambio importante. Después hay que administrar el resto de la cadena, que es parte de lo que va a analizar esta Comisión.
¿En qué plazo estima que se puedan visualizar resultados concretos?
El objetivo es que el combustible tienda a bajar. Yo creo, ojalá lo veamos antes, pero no creo que lo veamos mucho antes del plazo establecido por la ley misma, que son 180 días. Ahí hay seis meses para trabajar.
