Estamos a pocos días de que comience con intensidad la actividad turística en los balnearios del este y otros puntos del país. Tras un verano 2021 marcada por las restricciones del Covid-19, hay expectativas tanto en las autoridades como en los operadores turísticos de lograr buenos niveles de ocupación. De todas maneras, hay riesgos en el horizonte como la diferencia cambiaria con Argentina, que deja a Uruguay como un destino caro para los vecinos y a la vez resulta tentador para los uruguayos cruzar el charco.