Presidente de Ancap: «Está lejos la posibilidad de que analicemos despidos de trabajadores»

Alejandro Stipanicic

Presidente de Ancap, Alejandro Stipanicic - ANCAP

El presidente de Ancap, Alejandro Stipanic, dijo que «está lejos la posibilidad» de que el directorio de la petrolera estatal analice despedir trabajadores.

Este jueves el jerarca solicitó la colaboración de los ministerios de Trabajo y del Interior a partir de la ocupación de la planta de Alcoholes del Uruguay (ALUR) en Capurro, realizada por el Sindicato de Trabajadores de la Industria Química y la base sindical de ALUR. Los sindicatos se manifestaron en defensa de la industria sucroalcoholera y contra el eventual cierre de la planta en Capurro, pero levantaron la ocupación sobre las 10 de la mañana.

En rueda de prensa al ingreso de la planta, Stipanicic dijo que la movilización lo tomó por sorpresa. «Lamentamos que haya una movilización así cuando en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) estábamos conversando en otro tenor y estábamos viendo otras vías de diálogo», sostuvo.

El presidente de Ancap indicó que «las fuentes laborales hoy están aseguradas porque (los empleados) están trabajando». Y dijo que «en el futuro las decisiones que tome la empresa no están ni siquiera gestadas. Primero tendría que ocurrir lo de la Rendición de Cuentas y después tendríamos que ver que lo más conveniente es dejar de producir».

En la Rendición de Cuentas, que está a estudio del Parlamento, se prevé la eliminación de la obligatoriedad de mezclar un porcentaje mínimo de biodiésel en los combustibles que distribuye Ancap. El biodiésel se produce en la planta de Capurro, por lo que los sindicatos están alertas ante un eventual cierre y eliminación de los puestos laborales.

Stipanicic dijo que a partir de la Rendición de Cuentas se quita la obligación de mezclar, pero no se impone «la obligación de no mezclar biodiésel». «Las fuentes de trabajo dependen de lo genuino que sean los productos y los negocios que se estén manejando. Eso lo iremos viendo en el correr del tiempo», dijo.

«Si el espíritu de Ancap ha sido utilizar al máximo la capacidad instalada, a nosotros no nos deja cómodos tener una planta sin uso. Así que está lejos la posibilidad de que nosotros analicemos despedidas de trabajadores», aseguró.

Consultado por la preocupación de los trabajadores sobre el «efecto dominó» que podría tener el cierre de otras plantas (como la de Pueblo Belén, en Salto), Stipanicic dijo que sería entrar en el «terreno de las conjeturas».

«Esta planta es una planta que tiene una cadena de producción que depende de una producción de soja, girasol y canola y esa producción si no se coloca en ALUR, se exporta», afirmó. Y dijo que la producción de biodiésel «no tiene nada que ver» y «es independiente» de la producción de etanol en Paysandú y de caña de azúcar en Bella Unión, en donde el directorio le ofreció un contrato a cinco años a los productores.

«Si alguien dice que Ancap está buscando dejar de mezclar etanol o dejar de producir etanol en base caña de azúcar, me parece que está equivocado. Porque nosotros estamos tratando de generar un contrato a cinco años, no estamos hablando de algo a meses», apuntó.

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