Julio María Sanguinetti dedicó su columna semanal en el “Correo de los viernes” a referirse a los 48 años del inicio de la dictadura cívico-militar. Titulada “El golpe y su historia”, la nota aborda diversos puntos del origen del oscuro período. Además, el dos veces presidente aprovechó para criticar al Frente Amplio por la publicidad en la que se hace una analogía entre la LUC y la dictadura.
No dudó en calificarla como “muy lamentable del Frente Amplio”. El colorado aseguró que vincular ambas cosas “si no resultara ridícula, sería indignante. Pero, en todo caso, es entristecedora, porque revela hasta qué punto esos vastos sectores antidemocráticos que anidan desde siempre en el Frente Amplio siguen allí, al pie de su intolerancia y su afán de mentir a destajo y sin pudor”.
La génesis del golpe
Para Sanguinetti, “naturalmente, un golpe de Estado rara vez es el resultado espontáneo de un momento, sino la consecuencia de un proceso. Y el golpe de 1973 no escapa a esa regla. Podemos hablar de 10 años, desde que se inició la violencia guerrillera hasta febrero de 1973, en que los mandos militares, victoriosos en su confrontación a la rebelión armada, asumieron un rol político y allí subordinaron al gobierno civil. Ese fue el inicio del golpe, que culminó en junio, pero que ya estaba en ejecución desde febrero. Y aquí importa recordar que el Frente Amplio como partido y la CNT como organización sindical, miraron con simpatía el programa del golpe, definido en los famosos Comunicados 4 y 7 de aquel ‘febrero amargo’”.
En la recta final, el referente colorado manifestó que “aquí ocurrió que ganaron los enemigos del sistema, los tupamaros y los golpistas. Circunstancialmente ganaron, porque lograron su objetivo de derribar las instituciones, felizmente retornadas a la normalidad desde 1985. Las paradojas de la vida nos dicen que los militares, triunfantes en su terreno, perdieron luego en el político, cuando quisieron gobernar; a la inversa los tupamaros, derrotados como guerrilla, tuvieron luego clamoroso éxito en la vida política que despreciaron. Y ello hace que muchos analistas serios pierdan de vista la realidad de aquellos años y confundan tanto los hechos como las responsabilidades”.
