Abogada, escribana y tacuaremboense. Exdiputada por el Partido Colorado y ex asesora jurídica del Ministerio de Industria y Energía. Susana Montaner es, desde hace dos años, la vicepresidenta de OSE. En vista de este aniversario, quiso referirse a ciertos puntos, a los “grandes desafíos” que este ente del Estado tiene por delante en el corto plazo, como la recuperación del agua que se pierde, el saneamiento en el interior del país y el proyecto Arazatí.
“Desde el punto de vista de la normativa, hace más de diez años que debemos bajar los niveles de arsénico que tiene algunas de nuestras perforaciones. Pasar de los 20 microgramos por litro a los diez. Porque así se comprometió el país. Cuando vencieron hace dos años los plazos para llegar a ese porcentaje, fuimos con el gerente general a hablar con el ministro de Salud Pública para pedir una prórroga”, comenzó diciendo Montaner.
La jerarca afirmó que están “trabajando y muy bien”, y relató que hace poco fueron a visitar las obras que se realizan en San José, Kiyú, en uno de los lugares donde tenían ese problema del arsénico en el agua por encima de lo estipulado, y en el cual se realiza una obra magnífica” con una inversión de unos US$ 800 mil a través de una nueva Usina con tres Unidades Potabilizadoras de Agua (UPA).
“Y de un conjunto de metodología extraordinaria que va a hacer que entre tres mil a cuatro mil personas que tienen el agua con ese inconveniente lo tengan totalmente superado, luego de este gran operativo que lleva adelante OSE. Creo que en unos 40 días podemos inaugurar”, se congratuló.
“Estamos aplicando variados tipos de tratamiento para reducir la concentración de Arsénico: Planta Potabilizadora (UPA), ósmosis inversa y adsorción en todo el país, en todas aquellas perforaciones donde tienen ese problema, de tener el arsénico en el límite. Porque OSE ha querido ser más exigente y pasar de los 20 a los 10 microgramos por litro, para ser totalmente inocuo para la salud de la gente. Así, con las distintas perforaciones a lo largo y ancho del país hemos obtenido excelentes resultados. A través de las UPA y otros métodos”, ahondó la vicepresidenta de OSE. “Hemos venido trabajando con buenos resultados y haciendo uso de la prórroga que nos otorgara el Ministerio de Salud Pública”, insistió.
A su vez, Montaner destacó que han avanzado “muchísimo” en la Costa de Oro. Recordó que la zona se pobló aun más durante la pandemia por el covid-19, que llevó a multiplicar la población en la zona. Allí, desde hace tiempo y en cada verano, resurgía el inconveniente de la falta de agua, que se cortaba y no alcanzaba para todos. Justo en la época estival.
Por este motivo, “se hicieron varias obras, por ejemplo, en el balneario Santa Lucía y Santa Ana, se ha instalado una UPA 2000 en la Usina de La Floresta – Costa Azul cuyas instalaciones se están remodelando y se ha construido una nueva Usina a la altura del Km 70 al norte de la Ruta Interbalnearia, y una red de agua potable, que mejoraron sustancialmente; lo mismo en el Balneario Argentino, en Costa Azul. Y estamos ya en la segunda etapa en Santa Anta”.
Montaner subrayó que todo esto ha tenido un costo considerable pero que ha estado “más que justificado”. “Porque ya se vieron los resultados en el verano pasado respecto al anterior. Hace dos años que estamos en el organismo y el verano siempre ha sido un desafío. Con tanques cisterna, abastecimientos, enfrentando esos problemas de falta de agua. Pero con los distintos emprendimientos que llevó adelante OSE el verano pasado realmente fue mínimo el inconveniente. Y creo que para este no vamos a tener ningún problema”, explicó. “Todo un desafío porque era un debe muy grande de OSE y ya por suerte lo tenemos superado”.
El agua que perdemos es otro desafío, prosiguió. Esa que no se contabiliza, la que se potabiliza y se va. En referencia a este asunto, OSE ha avanzado a través de emprendimientos privados. “Hace poco se aprobó en directorio una iniciativa privada para tratar las pérdidas de agua no contabilizadas. ¿Esto qué significa? Muchas de nuestras tuberías tienen 100 años y algunas más. No nos olvidemos que Aguas Corrientes cumplió 151 años. Vaya si tenemos una historia riquísima acerca de la preocupación por el agua”, dijo Montaner.
Por tanto, esta preocupación se encuentra en el “primer rango”, aunque cambiar todo junto y de una vez esas tuberías resultaría imposible al ser una inversión que OSE no podría enfrentar por sí solo. Montaner indicó que el 50% del agua que se potabiliza se pierde, por distintos motivos. Además, hay conexiones clandestinas que quedan por fuera del sistema y no se llegan a cobrar. “El agua que se pierde nos preocupa mucho.
Montaner no quiso dejar pasar la oportunidad para ponderar el papel de OSE durante la pandemia. “Si no hubiéramos tenido en la primera fila de combate el agua potable como Uruguay lo tiene, no hubiéramos salido en la forma tan rápida y airosa como salió este país de una pandemia no solo a nivel país sino mundial. Marcó un hito importantísimo. Demostró que a pesar de que el organismo necesita mucho más inversiones, nunca bajó la calidad del servicio y estuvo presente en momentos que a todos golpeó”, dijo.
Saneamiento y Arazatí
El saneamiento en el interior, a diferencia de Montevideo que lo asume la Intendencia, está cargo de OSE. Y ahí, el ente tiene trabajo por hacer. “En la mayoría de los departamentos estamos apenas bordeando el 50% de cobertura de saneamiento. Es un gran debe que tiene el país”, mencionó. “Ahí apostamos a un estudio de factibilidad de la universalización del saneamiento, en una iniciativa privada que se presentó. Otra gran inquietud es asegurar el agua potable a toda la zona metropolitana. De ahí la importancia del proyecto Arazatí ya que con el mismo tendríamos una nueva fuente de agua, Río de la Plata, una nueva Planta Potabilizadora y nuevas cañerías que reforzaría Aguas Corrientes. No nos han entregado todavía el informe definitivo, pero hay que tomar una decisión respecto al camino a seguir. “En el interior estamos tratando que ningún lugar se quede sin agua potable. Esto me inquieta como mujer del interior. Porque el saneamiento es salud y calidad de vida. Las intendencias nos reclaman, con justicia. Estamos dando la pelea”.
Montaner recordó que lo de Arazatí todavía no tiene “cerrado” su estudio. Y aclaró: “No se privatiza el agua, no es así. Siempre va a depender de OSE. Más allá de que la construcción la pueda hacer un privado, la operación de la planta y el relacionamiento con el cliente es de OSE, no se va a hacer ningún tipo de concesión. No se viola el artículo 47”.
La jerarca insistió en la relevancia de este proyecto. “La zona metropolitana representa el 60% de la población del país, y esta depende únicamente de Santa Lucía y Aguas Corrientes. Nadie puede creer que ese porcentaje de una población de un país dependa de una sola planta. La cual no puede parar para no interrumpir el abastecimiento del agua en Montevideo y Canelones”, aseguró.
“Fuimos muy criticados por empezar con este proyecto Arazatí ya que nos preguntan por qué no avanzar con lo de Casupá. Le explico a la gente, que sí es necesario Casupá, es una represa tan necesaria como Arazatí. La ventaja que para comenzar por esto es que vamos a hablar de una nueva fuente, el Río de la Plata, y de una nueva planta potabilizadora. Creo que los riesgos se minimizan mucho”, continuó en la misma línea.
Casupá se trata de una represa que depende también de Santa Lucía y de la misma planta de Aguas Corrientes. “Si mañana tuviéramos un desagracia, ojalá que no, en Aguas Corrientes, Casupá no podría solucionar la emergencia. Comenzar por Arazatí brinda más tranquilidad lo que no descarta a posteriori contruir Casupa”, argumentó.
