“Uruguay tiene un gran valor agregado en lo ambiental”

Adrián Peña

Adrián Peña - Ministerio de Ambiente

-¿Cuál es la primera evaluación que hace de este primer año en el Ministerio de Ambiente?

-Hago una valoración positiva. Fue una etapa de organización, de acomodar lo administrativo y la parte de gestión. Estamos con presupuesto propio desde el 1 de enero de 2021. Esperamos tener todo el Ministerio organizado para fines de este año y alquilar un edificio donde nos vamos a mudar todos juntos. En cuanto a los temas más importantes, estamos trabajando en varios. La cantidad y calidad de agua potable es muy importante y estamos detrás de una inversión que sostiene el abastecimiento para el 30% elevado de aguas corrientes. Hay que evaluar las variables en la calidad del agua y para ello estamos con una inversión en saneamiento. Finalmente estamos construyendo lo más trascendente que es la incorporación de la dimensión ambiental en todas las estrategias de mediano y largo plazo del país. Para ello es clave nuestra conexión con el país que produce.

-¿Cuál fue la primera imagen que le dejó la cultura de cuidado ambiental del productor agropecuario uruguayo?

-Como en todos los ámbitos es una conciencia en construcción y desarrollo. Creo que el productor en general está comprometido con el buen uso de los recursos naturales, lo cual es la base de la sostenibilidad: hay que cuidar hoy para producir mañana. Esta dimensión el productor la tiene cada vez más incorporada. Todas las decisiones productivas tienen que tener inquietudes ambientales. Son las dos caras de una misma moneda que hacen a una agenda convergente.

-¿Cómo se viene trabajando en los proyectos de agua a nivel país y el descarte de los efluentes?

-Las variables que afectan a la calidad del agua muchas veces tienen que ver con el propio hombre, por eso estamos haciendo una inversión en saneamiento, ya que los efluentes no tratados de las aguas constituyen una importante fuente de contaminación. Por otro lado tenemos la contaminación difusa y las transiciones en producción, sumando los controles en el uso de los insumos que nos interesa de sobremanera. Al día de hoy, el 90% de los efluentes de las industrias están monitoreados en tiempo real por el Ministerio de Ambiente. Hemos decidido invertir y apretar el acelerador en la incorporación de esta tecnología que nos permite controlar todo. Ha habido una gran inversión en privados también que permitió una mejora en la calidad de los efluentes.

-¿Cómo viene avanzando la construcción de la planta UPM 2 y sus respectivos controles?

-Al día de hoy la obra tiene algún retraso en el cronograma planificado, pero están al día con las autorizaciones ambientales correspondientes. La autorización otorgada por la administración anterior establece que la empresa debe tener completados 2 años de monitoreo en las siguientes 4 áreas: económica y social, de aire y ruido, de suelo y agua subterránea y de aguas del Río Negro. Hoy se monitorean los datos de la línea base que son los que luego vamos a contrastar cuando la empresa esté operativa. La generación de toda esta información es una buena noticia porque permite avanzar en la preservación de la cuenca.

-¿Qué visión tiene del proyecto de ley que restringe las áreas forestales presentado por Cabildo Abierto?

-Nos hemos manifestado en contra. Entendemos que no es necesario desde la dimensión ambiental en primer lugar. Hay 4 variables a la hora de clasificar los proyectos en este sentido: el agua, el suelo, la biodiversidad y el valor patrimonial. Este proyecto solo hace referencia al suelo y desde una mirada productiva y no ambiental. A su vez, entendemos que otros artículos consagrados en la ley son redundantes cuando el Ministerio ya tiene competencias para avanzar. En lo más macro el cambio en la ley supone una variación de reglas que no nos parece conveniente para el país. Para la forestación está apareciendo cada vez más información, dado que se habla de procesos productivos de largo plazo. Pensamos que el sistema actual es el adecuado, si bien muchos criterios se pueden ir ajustando para atender inquietudes. Para ello no consideramos necesaria la ley.

-Los procesos productivos que apuntan a la siembra de pasturas o implantación de cultivos están tendiendo al uso de productos biológicos. ¿Qué visión tiene del uso de agroquímicos?

-Estamos incentivando esa transformación hacia el uso de bioinsumos . Es algo en lo que el país debe seguir avanzando. Con respecto al uso de determinados agroquímicos, creemos que la dimensión ambiental debe ser tenida en cuenta y lo importante es la aplicación responsable. Tenemos algunas líneas de trabajo acordadas con la Dirección General de Servicios Agrícolas para actualizar el registro de plaguicidas bajo una recomendación de FAO, y poder incorporar el riesgo ambiental a las clasificaciones.

-¿Qué pasa puntualmente con el glifosato?

-El glifosato es señalado como un producto con cierto tipo de perjuicios, pero hay productos que son ambientalmente más complejos. En el mundo no se ha dejado de aplicar, y si bien algunos países han disminuido su utilización en general no se prohibe su uso. Es importante señalar también que soluciona problemas ambientales como puede ser la erosión. El asunto no es el producto, sino cómo se usa.

-Mucho se habla de la emisión de gases de efecto invernadero en la ganadería, mientras que por otro lado se menciona la posibilidad de llegar a la neutralidad en carbono por medio de la forestación. ¿Cómo se manejan todo este tipo de equilibrios en las cadenas productivas?

-Es lo más importante: alinear la política productiva con la ambiental. Debemos incorporar la dimensión ambiental en las cadenas productivas. Estamos haciendo un trabajo con el MGAP que está nucleando información en 3 niveles: primero evaluar el sistema productivo nacional y las actividades que se compensan, luego medir la cadena nacional en su conjunto y finalmente empezamos hace meses un trabajo que pretende determinar la huella ambiental de la ganadería. Sobre fines de este año esperamos tener algo de información para presentar. A su vez, comenzamos con INIA un estudio de la huella ambiental de la producción arrocera en Uruguay.

Queremos mostrar todo esto al mundo. Hemos tenido reuniones la semana pasada en Río Negro y Soriano y estamos viendo la posibilidad de explorar la huella ambiental de la agricultura. Luego de esto trabajaremos en la huella ambiental de la carne y la leche también. Considero que lo que no se mide no existe y nosotros debemos validar todos estos datos. Uruguay debe decir con claridad cómo produce, y también indicar las cuestiones a mejorar. Nuestro país debe tener un atributo diferencial en su comunicación hacia la región y el mundo. Seguiremos produciendo alimentos y debemos mostrar al mundo que somos responsables con el medio ambiente.

-Vivimos en un mundo que tiene cada vez más desafíos ambientales a la hora de producir. ¿Esto es una oportunidad o una complicación para nuestro país?

-Pienso que es una gran oportunidad y aspiro que los actores del sector productivo y la institucionalidad agropecuaria así lo adviertan. Los consumidores hoy toman decisiones con mucho más información. Uruguay tiene con qué demostrar y con qué defenderse y destacarse en el mundo. Si mostramos con seriedad cómo son los procesos productivos a nivel nacional vamos a tener un diferencial. Uruguay tiene un valor agregado en lo ambiental, que luego se transforma en mayores ingresos. En esto está centrada nuestra estrategia de mediano y largo plazo, sin duda alguna. Corrigiendo algunos aspectos, nuestro país puede ser referencia mundial en lo ambiental.

Mattos, Luc, combustibles y el futuro de la coalición

-¿Cómo es su relación con el ministro Mattos y el trabajo en conjunto de ambos Ministerios?

-No solo somos del mismo partido, sino también del mismo sector. Invité al Ing. Mattos a que se acerque a Ciudadanos. Hay una vinculación muy buena y trabajo continuo. Estamos innovando y recorriendo el país juntos porque nuestras agendas son convergentes y no se trata de contraponer una visión con la otra, sino que una integra la otra. Los actores políticos debemos ser facilitadores hacia la interna.

-Como integrante de la coalición es inevitable preguntarle qué visión tiene frente a la discusión del precio de los combustibles…

-En la LUC definimos como coalición una hoja de ruta. Buscamos transparentar la estructura de costos del combustible. Hay una parte que es petróleo y refinado, pero hay otra compuesta por impuestos, subsidios cruzados y tasas que no están arriba de la mesa. Hoy el costo de los combustibles es transparente y la innovación de atar el precio a la paridad de importación permite que Uruguay tenga combustible a un precio similar al importado. Esta vinculación refiere básicamente al precio del petróleo, el valor del dólar y existe una variable sobre la que el gobierno se presta a trabajar que es el sobrecosto por ineficiencia de ANCAP. El presidente de ANCAP es de Ciudadanos y respaldamos su gestión. El factor X que hoy tiene un sobrecosto de $3 pretendemos que se reduzca, tendiendo a $0 hacia el final del período. Es un sistema innovador y transparente que evita que el gobierno haga caja con los combustibles.

-¿Podemos esperar combustibles a valores más competitivos?

-Los combustibles tenderán al precio de la región porque la paridad de importación establece eso. Para que bajen hay que tomar otras decisiones que tienen que ver con la carga tributaria, los subsidios cruzados y ver desde dónde se puede financiar. Los demás costos están marcados por el petróleo y el dólar, y esto es más transparente para el productor.

-¿Cómo ve la fortaleza de la coalición?

-Bien. La coalición llegó para quedarse. Si bien cada uno a su modo, estamos todos los partidos comprometidos con este gobierno. La suerte de la coalición es la suerte de todos. Vamos haciendo camino al andar, ya que es inédito este gobierno que se ha formado con 5 partidos. Me siento muy cómodo siendo parte de él y trabajando con el presidente Lacalle Pou. El Partido Colorado ha demostrado ser un socio leal e inquebrantable y así pensamos seguirlo siendo.

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