Los alumnos pasan por las aulas sin aprender. Después de al menos 12 años de educación obligatoria (12 años seguidos, en el mejor de los casos), un alto porcentaje no comprende un texto y no logra hacer cálculos matemáticos básicos.
Pero atención: este diagnóstico -alarmante, por cierto- no pertenece solo a la Argentina. Pasa en todo el mundo, y sobre todo en los países de América Latina. Hay algo en el formato de la educación escolar -que en la región logró incluir en los últimos años a una gran cantidad de chicos, muchos de ellos de sectores sociales que antes no estaban escolarizados-, que está fallando en su objetivo prioritario: que los alumnos aprendan.
Ahora, ¿qué hacen las autoridades? ¿Hay reacción?
Es interesante observar lo que está pasando ahora en los vecinos Uruguay y Brasil, países que, desde distintos enfoques y con miradas seguramente divergentes por las características de sus gobiernos, empiezan a mostrar la intención de cambiar . Y en ambos casos, sobre la base de la evidencia.
El gobierno de Lacalle Pou impulsa una reforma educativa, que arranca en marzo, que implica un cambio curricular enfocado en el desarrollo de competencias de los alumnos: lo que deben saber hacer. Habrá un nuevo formato de evaluación y promoción, adecuado a este enfoque, ya sin notas numéricas y flexibilizando la repitencia (solo se repetirá en algunos grados).
La Transformación Educativa demanda lo mejor de cada uno de nosotros en la certeza de que ella traerá desarrollo humano y productivo para nuestro gran país.
Agradecimiento sincero a los que tanto hicieron y el deseo de plena felicidad al recibir el nuevo año! pic.twitter.com/3d6f0BCWx3— Robert Silva (@RobertSilvaUy) December 31, 2022
