El gobierno está dando los primeros pasos para bajar a tierra una de las reformas del sistema educativo que prometió durante la última campaña electoral.
La semana pasada el presidente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Robert Silva, informó que se está trabajando en la creación de un Bachillerato Interdisciplinario General, en el que se van a integrar varios saberes. Los cambios implican que los alumnos ya no tendrán que elegir entre las las orientaciones clásicas que existen hasta ahora: humanístico, biológico, científico y artístico. En el futuro 4º y 5ºserán generales para todos los estudiantes y en 6º ellos deberán seleccionar un “énfasis”, en ciencias médicas, ingenierías o tecnología.
El objetivo es que el alumno termine el liceo con competencias transversales por ejemplo, en tecnologías, ciencias, artes e idiomas.
Si bien los cambios serán aplicados primero a través de experiencias piloto, la sola difusión de los anuncios ya está generando polémica tanto a nivel sindical como académico.
Pero este no es el único foco de controversia en torno a la educación. El cierre de decenas de comedores escolares el miércoles de la semana pasada debido al paro de 24 horas convocado por la Federación Uruguaya de Magisterio generó un cruce entre las autoridades del Codicen y los maestros sindicalizados.
En Perspectiva conversamos con el presidente del Consejo Directivo Central de la ANEP, Robert Silva.






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