El expresidente y senador colorado, Julio María Sanguinetti, dijo en República Radio que pese a estar en la coalición, su partido «nunca perdió la individualidad». «Estamos discutiendo todos los temas semana a semana y hemos hecho muchas apreciaciones que han sido acogidas y respetadas», señaló.
El líder de «Batllistas» explicó que el PC propuso que se nombrara una comisión especial para analizar la desmonopolización de Ancap «igual a lo que se va a hacer en materia de seguridad social», en el entendido de que el Ente debe «racionalizar muchas cosas, porque no puede estar perdiendo por acá y por allá». Informó que esa es la posición que se expuso en la coalición, con el convencimiento de que la libre exportación, «así como está planteada en la ley, no saldría».
«Si se libera la importación, la gente piensa que baja el precio del combustible, lo cual no está descartado como mecanismo sano de competencia, pero también es verdad que la libre competencia no es cualquier cosa, porque quien vaya a importar combustibles debe tener la infraestructura adecuada y los depósitos necesarios», consideró el legislador, y agregó que «el objetivo es que desde la puerta de la refinería el combustible salga más o menos al mismo precio que el de una paridad internacional, como si estuviéramos importándolo».
«Como viejo batllista que soy he defendido siempre las empresas del Estado, su eficiencia y eficacia, eso lo hice en todo momento, aun en el famoso plebiscito en el gobierno de Lacalle yo estuve en contra, porque no me gustan los monopolios, y si no me gustan los públicos, menos me gustan los privados», recalcó.
Sanguinetti consideró de todas formas que Lacalle Pou tiene derecho a plantear «la libertad de la desmonopolización de Ancap» y otros temas previstos en la ley de urgente consideración, porque al ser un gobierno nuevo que viene luego de tres períodos de frenteamplismo con mayorías absolutas, «necesita y debe marcar su propio sello».
Algunos analistas consideran que la LUC responde a la urgencia del gobierno por sacar todas las leyes que necesita antes que se disuelva la coalición.
(Risa) Eso es solo un pensamiento de sospecha. No creo que esa fuera la intención. No hay por qué buscarle las cinco patas al gato, porque es normal y hasta deseable, que el gobierno marque desde el primer día sus prioridades. Creo que la intención era que un gobierno nuevo que viene luego de tres períodos de mayorías absolutas del Frente Amplio, pueda también marcar su sello.
Lo más cuestionado es la heterogeneidad de temas y que se discuta junto con la educación y el futuro de las empresas públicas la actualidad del chorizo artesanal.
Lo del chorizo criollo es puro folclore, la pluralidad de temas se conoció desde el primer día. Y desde que nació la ley de urgencia siempre se resolvió que iba a ser heterogénea. Puede que haya algún artículo de más o de menos, pero eso se discutirá y de hecho algunos se han quitado, pero lo importante es que desde el gobierno se querían fijar algunas prioridades fundamentales.
La primera era la de la seguridad ciudadana y por eso se presentó un paquete de medidas, soluciones y precisiones, en la línea de mostrar el compromiso del gobierno en una situación de crisis de la seguridad ciudadana. Esta era la prioridad absoluta antes de la pandemia.
Y allí hay normas importantes, se había llegado a una situación de crisis por interpretaciones o por disposiciones incluso contradictorias en el gobierno anterior, porque el propio CPP fue propiciado y luego cuestionado en el mismo gobierno.
¿Qué era lo más grave que se buscaba cambiar en materia de seguridad ciudadana?
El fuero de la suspensión constitucional de las libertades vigiladas provocaba una situación de indefensión y da la sensación de que nunca se terminaba preso. Además, las negociaciones entre el fiscal y los abogados terminaron desprestigiando al Poder Judicial, con situaciones como aquella del ciudadano de San Ramón que fue condenado a hacer 100 tortas fritas después de haber sido encontrado con objetos robados.
El mecanismo de libertades condicionales y libertades vigiladas terminaban en una sensación de impunidad muy fuerte. Lo mismo pasaba y pasa aún con una policía que estaba muy agredida, es evidente que esto ha sido un cambio cualitativo muy fuerte en la seguridad ciudadana, no se había visto nunca esta situación de enfrentamiento abierto con la policía.
Pudo haber habido en otros tiempos por situaciones políticas en la época guerrillera. Pero no en la vida democrática, hoy se ha intentado debilitar en su moral al policía. Se le trata de robar el arma o se tira una granada como se tiró el otro día frente a la Brigada de Narcóticos. Hay que defender a la policía porque es nuestra defensa. y es la defensa del Estado democrático. Cuando el Estado democrático no es eficaz se debilita y las posiciones más autoritarias ganan espacio.
¿No le parece que esto puede provocar excesos policiales igualmente peligrosos?
El ejercicio de la violencia siempre es peligroso. Por eso el ejercicio de la democracia está en el monopolio de la fuerza en manos del Estado, en sus diversas expresiones militares o policiales. Sí, es un riesgo, y por eso hacen falta todos los controles legales, pero también es muy riesgoso para la democracia lo contrario. Para decirlo claro, cuando la democracia no aparece eficaz en esta materia, las tentaciones autoritarias aparecen.
El presidente Bolsonaro de Brasil. Podemos hablar de cuánto bueno o cuánto malo es, lo que está claro es que la gente lo votó mayoritariamente porque lo asociaba como una dureza frente a la represión. Y tenemos una situación democrática semiautoritaria como estamos viviendo en Brasil.
¿Le parece peligroso esto?
Cuidado con esas cosas, porque cuando la democracia no es eficaz, se corre ese riesgo y eso no quiere decir que abandonemos la orientación garantista del derecho penal, que está y tiene que estar, pero durante muchos años el policía tenía que ir a declarar al juzgado al lado de la familia del delincuente haciendo la misma cola.
Y hoy tenemos un nuevo ingrediente que es el narcotráfico, porque lamentablemente en la última década el Uruguay se incorporó al mapa internacional del crimen organizado. Lo que ha cambiado enormemente la sociedad contemporánea, y a nosotros nos ha llegado también porque alteró la familia y también el delito porque lo ha hecho más cruel, frente a todo eso cómo no presumir que el policía actúa en función de su deber.
Si el policía en el ejercicio de su función saca un revólver, hay que presumir que lícitamente lo hace, si cometió un error, de acuerdo, pero en principio, no podemos tratarlo como un ciudadano cualquiera que sale con un revólver a la calle porque no lo es.
Otro punto objetado por la oposición fue la constitucionalidad de la ley.
No entiendo lo de la inconstitucionalidad, porque se trata de un mecanismo constitucional establecido en la reforma del 67, y tuve el honor de corredactar esa norma con el profesor Alberto Ramón Real que era un especialista en este tipo de legislaciones que entonces comenzaban a discutirse en el mundo. Ya en aquella época se advertía cierto divorcio entre la sociedad y la dirigencia política.
Se veía al Parlamento con lentitud, con un espíritu discursivo que le es esencial, pero que los ciudadanos no siempre entienden en el mundo contemporáneo. Y piden que además de hablar y hablar, se resuelva algo. En función de ello nacieron las leyes de urgencia para darle esa herramienta al Ejecutivo. Y se establecieron las excepciones, no puede ser para una ley electoral, tampoco para las leyes que requieren mayorías especiales. Tampoco para leyes de tipo presupuestal.
Sanguinetti sobre Manini, Sotelo y el blindaje de los medios al gobierno
Julio María Sanguinetti se apasiona cuando habla de política y de periodismo, por eso se involucra de lleno en la polémica por el uso de los medios públicos, la cadena nacional y la denuncia de algunos dirigentes de la oposición de que los grandes medios de comunicación están «blindando al gobierno de Lacalle Pou».
En su entrevista con República Radio habló también del reclamo de seguridad por parte de la sociedad y comparó el mensaje de «mano dura» de Bolsonaro en Brasil con el «se acabó el recreo» de Manini Ríos en Uruguay.
Algunos dirigentes de la oposición denuncian un «blindaje» de los grandes medios al gobierno.
Es una apreciación muy personal y subjetiva, yo no la veo así, puedo hacer análisis de informativos de TV en los que más bien hay un sesgo hacia el otro lado. Eso es bueno porque la gente aceptará mejor un medio que otro. Pero no hay un direccionamiento, son productos espontáneos.
El periodismo uruguayo es muy amplio, con mucha radio y TV. Y se ejerce con libertad, podemos discutir la calidad de uno u otro pero es subjetivo, pero creo que cumple su función a cabalidad con un régimen de libertad.
¿Qué opina del manejo de los medios públicos? En las últimas semanas hubo una polémica muy fuerte por una decisión adoptada en ellos.
Me asombró la irrealidad en esta polémica por las decisiones de Sotelo. Yo nací en una redacción hace más de 60 años y sé que todo medio tiene una dirección que fija una orientación clara. Una radio puede ser de una idea socialista o más liberal, o lo que fuere, pero debe llevarse con honestidad, sin pasar gato por liebre, sin transformar la información en un guión.
En todo medio hay un editor o jefe de redacción que fija los criterios y define a quién se va a entrevistar. No sé por qué se asombran de que haya directivas, tiene que ser así. Hay tendencias de pensar que el periodismo hace lo que se le canta y no es así. Además eso pasó siempre en los medios públicos.
La cadena nacional fue la otra gran polémica de estas últimas semanas.
Creo que el criterio del Ejecutivo está bien, las cadenas son para el uso oficial. Es una facultad excepcional que otorga la ley. y creo que el gobierno ha hecho bien, no me parece lógico que haya una cadena tras otra. Además los medios nuestros son muy abiertos. La caceroleada se pudo ver por todos los medios y nadie se ofendió. El periodismo uruguayo es muy abierto, hasta a veces demasiado abierto hacia modalidades de la incultura que no deberían tener tanto espacio.
¿No le parece que la solicitud de Familiares de detenidos desaparecidos merecía una consideración diferente?
El tema de los familiares puede obedecer a buenas razones, pero también lo fue el 1 de Mayo u otras que las hay. Es un criterio general, y fijado el mismo, no me parece equivocado, las cadenas deben ser muy excepcionales y referidas al interés del conjunto de la sociedad.
La advertencia que usted hace sobre la figura de Bolsonaro en Brasil, ¿no es semejante a lo que pasó en Uruguay con Manini Ríos y Cabildo Abierto?
Sin duda la expansión tan rápida del partido de Cabildo Abierto está vinculada a ese tema (reclamo de más seguridad), quizás no sea exclusivo, pero no hay duda que tiene que ver con la imagen de autoridad, es lo que estuvo en la base de una votación tan relevante.
Estas cosas requieren equilibrio, la sociedad democrática requiere equilibrios y el equilibrio va cambiando según las circunstancias del momento. No es el mismo el que había hace 30 años o el que había hace 60 años que el que hay hoy. porque hay ingredientes nuevos y una sociedad diferente.
«La coalición fue un éxito político», aseguró Sanguinetti
El expresidente Julio María Sanguinetti señaló que pese a que oportunamente lo propuso, «la coalición no tiene órganos de coordinación formales» para discernir sus diferencias.
«Está la coordinación en el Parlamento y la que se hace a través de los partidos y eso es lo que se viene haciendo. O sea, dirimiendo en el secretariado ejecutivo o a través de los mismos parlamentarios que son los que están en el tema», explicó.
Entrevistado por República Radio descartó que su rol sea el de llevar adelante la articulación no formal de la coalición multicolor. «Siempre fui un servidor de la idea de la coalición desde aquel momento de la foto con Lacalle Pou y Larrañaga. En ese momento, no representaba al partido porque no tenía ningún cargo, era un ciudadano simplemente y fui a hablar con los líderes blancos para construir la idea de un gobierno de coalición, una idea que en aquel momento no estaba en el debate.
Felizmente quedó claro que al FA solo se lo podía superar con otra coalición de centro con varios partidos y así fue. No me pongo título de exclusivismo que no tengo, lo que sí digo que fue un éxito político porque representó un cambio muy bueno para la sociedad».







